La forma de transmitir las noticias y de generar tendencias cambiaron significativamente en las últimas dos décadas, tiempo que pasó desde la primera entrega al actual estreno global (y en Tucumán) de “El diablo viste a la moda 2”.
La continuidad del filme protagonizado por Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci en el regreso a sus papeles originales, más la incorporación de Justin Theroux y Kenneth Branagh, es un registro de época. Ahora, la mandamás de la revista de moda Runway enfrenta el ocaso de las publicaciones en papel y la irrupción avasallante de la comunicación en soporte digital.
Al elenco se suman además Patrick Brammall, Simone Ashley, Lucy Liu y B. J. Novak y hay cameos de Donatella Versace, Lady Gaga, Ciara, Calum Harper, Madonna, Britney Spears, Dua Lipa, Brad Pitt y Ashley Graham, entre otras figuras que se mencionaron, con ciertos nombres que deberán confirmarse cuando aparezcan en pantalla. Hubo una escena filmada con Sydney Sweeney, pero se suprimió en el corte final por una “decisión creativa”, según trascendió.
Si en la película inicial, Hathaway se presenta como una inexperta Andrea Sachs, aspirante a periodista recién graduada de la Universidad Northwestern que debe desempeñarse como asistente personal de la soberbia, excéntrica y exigente redactora jefe de la publicación, Miranda Priestly (Strepp, quien fue nominada al Oscar por su interpretación), ahora vuelve a la acción pero ya como editora de reportajes de Runway, con la esperanza de que siga marcado el rumbo.
Por lo que pidió Anne Hathaway, se pude saber qué es lo que no habrá en el “Diablo viste a la moda 2”En la trama se reencuentra con otra antigua asistente de Miranda, Emily (Blunt), que ahora dirige un conglomerado de marcas de lujo con una suficiente financiación en publicidad que podría ser determinante para la supervivencia de la editorial. La vieja rivalidad vuelve, pero en medio de la transición al mundo digital y una sociedad que pide nuevas experiencias.
La expectativa generada por el filme es sólo comparable con los estrenos de las producciones de superhéroes, lo cual es un dato indicativo en sí mismo y un aliciente para una industria cinematográfica que atraviesa un momento delicado y lleno de incertidumbre. La difícil apuesta es superar los U$S 325 millones recaudados por la primera entrega.
Que una comedia esté concentrando la atención del público podría marcar un cambio en la tendencia, claro que sostenida desde el talento de un elenco repleto de nombres ilustres. Las reacciones iniciales de los críticos que ya vieron la producción han sido unánime y consistentemente elogiosas sobre lo logrado en el argumento, lo que pone alta la vara al concurrir a las salas.
El primer tráiler de "El diablo viste a la moda 2": Miranda y Andy juntas después de 20 añosLas rondas de difusión y de avant premiere que las protagonistas realizaron en distintos países (parte de Estados Unidos, recorrieron México, China, Corea del Sur, Japón y el Reino Unido) fueron eventos de alto impacto, donde el glamour y la alta moda se relacionaron con el cine de forma natural. Más que asistir a una proyección -donde las hubo- o a un evento publicitario replicado en internet, fue una pasarela donde las actrices protagonistas lucieron distintos modelos en cada aparición, con lo que potenciaron un mensaje de lujo y elegancia, con modelos de Schiaparelli, Dolce & Gabbana, Valentino, Chanel, Saint Laurent, Vaquera, Balenciaga y Prada, entre otras marcas, con joyería de Bvlgari y zapatos exclusivos.
Pero pensar que el guión escrito por Aline Brosh McKenna y dirigido por David Frankel (quienes repiten en sus trabajos) se limita a ello en tono nostálgico es una trampa. Nuevamente, la historia abreva en vueltas de tuerca sobre las relaciones interpersonales, la sobreexigencia de un sector en tensión constante, la exhibición desenfrenada y la necesidad del éxito inmediato, sin chances para reponerse tras una derrota.
Que en esta secuela el eje sea el impacto de lo virtual en la vida se consolida con el apoyo de la plataforma de streaming Disney+, donde está disponible la original y llegará su continuidad tras el paso por los cines. Por ejemplo, el genialmente logrado cruce entre Strepp con Anna Wintour, quien fuera directora de la revista Vogue y considerada en el ambiente como una persona temible y distante, dio el resultado buscado porque se reprodujo hasta el infinito y aparecio entre los más comentados en las redes sociales. La actriz aclaró que no se inspiró en Wintour para su composición.
En la tapa de Vogue: un encuentro para la historia
Meryl Streep y Anna Wintour son primas lejanas (en sexto grado). Con diseños de Prada, fueron registradas por Annie Leibovitz para la tapa de la revista Vogue de abril, como una entrevista entre la actriz y la ex directora de esa publicación, que ofició de encuentro relajado entre dos figuras de excelencia. Sirvió tanto para que Vogue sea mencionada por todos como para calentar el ambiente antes de que llegue “El diablo viste a la moda 2”. “No creo que sea necesario llevar un traje sastre a la oficina para inspirar poder”, dijo Wintour sobre uno de los ejes del filme, a lo cual Streep sostuvo: “vestir es expresarse; me aturde ver cómo las mujeres en el poder llevan los brazos desnudos mientras los hombres van cubiertos con traje. Es como si las mujeres tuviesen que disculparse, que mostrar su pequeñez”.